CANCIÓN PARA BILLIE HOLIDAY

¿Cómo purgar mi corazón
de la canción
y la tristeza?
¿Cómo purgar mi corazón?
Con la canción
de la tristeza.
¿Cómo purgar mi corazón
de la tristeza
de la canción?

No hablo de la angustia
con polvo en su pelo.
Ni del de sus ojos,
donde sopla el viento.
Yo hablo de una angustia
puro desespero.

Voz de trompetas mudas;
cobre frío, aire ardiendo.
Televisor incierto,
amargo de sonido
¿Dónde suena su brillo?

Langston Hughes

PARA MILES


Tu sonido impecable
es puro y completo
sagrado
casi profundo.
Tu sonido es tu sonido
verdero y desde dentro
una confesión
sincera y hermosa.
Poeta que interpreta su sonido
que graba o se pierde
pero es escuchado
¿recuerdas todavía aquella noche
del Open Door en el 54
cuan tú y Bird hacías llorar de madrugada
casi inimaginable, maravillosa música?

Gregory Corso

 

AULLIDO
(fragmento)


He visto a los más grandes espíritus de mi generación destruidos por la locura, hambrientos, histéricos, desnudos,
arrastrándose de madrugada por las calles de los negros en búsqueda de la droga urgente imperiosa,
iniciados a la cabeza del ángel ardiendo por la antigua conexión celeste con la dínamo de las estrellas en la máquinaria nocturna,
que pobres y rotos, malolientos y bebidos se reunían a fumar de pie en la ocuridad sobrenatural de los apartamentos, fluctuando sobre los tejados de las ciudades contemplando jazz...


Allen Ginsberg

 

ADVERTENCIA AL LECTOR

Oyendo a Dinah Washington -son las diez de la noche
de un veintitrés de octubre-, se me ocurre decirle
al presunto lector de mi "literatura"
que procure evitarla como se evita a un huésped
molesto -un erudito, una rata en el baño-,
y que si, por alguna razón que se me escapa,
quiere seguir leyendo, que entienda lo que lee
como lo que es: un grito (o un susurro) de angustia
y soledad.


Luis Alberto de Cuenca

 

LOVER MAN

Desde el sótano llega hasta la nieve sucia
un sonido dorado. La noche es fría y triste
si no arde con la droga y la bebida.
El saxo acompañado por la batería
posee la dureza de una música
que muere el alba, cuando se retira
como una afectuosa prostituta.
Baudelaire escuchó la melodía
de Parker en su amante de piel sepia.
De la belleza forma parte el mal.
Por ello Parker deja en esta pieza
que el saxo continue tras la sombra
de una mujer que baila con los ojos cerrados
y abrazándose a nadie en la tiniebla.


Joan Margarit

 

SIENTO LA OSCURIDAD 
(Ahora recuerdo aquellas noches de garitos setenteros llenos de saxo y cerveza)

En todo caso, siento la oscuridad siempre cercana.
Aunque el alba me sorprenda adormilado
detrás de un escenario, siento la oscuridad
Cuando has llegado al puente que separa la noche
con su luz, demoledora, un poco cenicienta,
siento la oscuridad a pesar de todo.
La siento con el gusto y con el tacto me posee al acercarme,
al estar lejos, y aunque todo sea azul como tus ojos...
Aún a pesar del azul enamorado, del acorde perdido de viaje inacabado
y de su sinfonia maldita, siento la oscuridad por todos lados.
Me va acechando lenta y suavemente,
me va abarcando pedazo a pedazo,
y aunque suene increible la música del saxo,
alrededor de mi; siento la oscuridad iluminarse.

Fernando Utrilla

BIRD

Una nota, apagada, como con sordina.
Un espejo roto, que ya no refleja.
Qué lejos quedan los cuarenta, Charlie.
Qué lejos...
Qué suerte la tuya, negro.
Fuiste diablo en vida, ahora mito.

A veces sueño que paseo por la 52, y escucho.
Siento que hierven sus clubes, ávidos de Bop
y que el humo es más espeso que la niebla.
Pero qué lejos queda todo eso, Bird.
Droguémonos juntos, luego toquemos algo…


Anónimo
MIL LUCES (A MILES)

Hollywood te está llamando. Ve.
Son ciertas todas las cosas que te dijo.
Necesitas un cambio.
Pon la trompeta en el asiento
trasero de algún taxi,
enciéndete un cigarro,
esparce el humo gris.
Cuando suene el teléfono en tu casa
ya habrás llegado.
La vida es un contralto
Un responso se adivina en la noche
de luces y de asfalto.
Tócales algo,
descúbreles las notas
que nunca conocieron.
Que tu sonrisa negra
caiga sobre sus ojos asombrados.
Son ciertas las cosas que te dijo.
Necesitas un cambio.

Fernando Utrilla

 

 


 
 
 

 

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