Ahora tengo un radio-fonógrafo, pero pienso tener cinco. Mi agujero tiene pocas propiedades acústicas, y cuando pongo música quiero sentir su vibración, no sólo con el oído sino con todo el cuerpo. Me gustaria escuchar cinco grabaciones de Louis Armstrong tocando y cantando What Di I Do to Be so Black and Blue, todas a la vez. A veces, ahora, escucho a Louis mientras me tomo mi postre favorito, helado de vainilla con licor de endrina. Vierto el liquido rojo sobre el montón blanco y entoncés contemplo primero cómo brilla y luego sube el vapor, mientras Louis convierte ese instrumento musical en un rayo de líricos sonidos. Quizás me gusta Armstrong porque ha convertido su invisibilidad en poesía. Creo que sucede porque él no es consciente de ser invisible. Y mi propio conocimiento de la invisibilidad me ayuda a entender su música. Una vez, al pedir un cigarillo, algunos graciosos me dieron un canuto, que encendí cuando llegué a casa y me senté a escuchar mi fonógrafo. Fue una noche extraña. La invisibilidad, permítanme que lo explique, le da a uno un sentido diferente del tiempo, de modo que nunca llegas a coger el ritmo. Unas veces por delante y otras por detrás. En vez del rápido e imperceptible fluir del tiempo, eres consciente de las trabas, de esos instantes en los que se detiene o en los que da un salto adelante. Y entonces te deslizas por entre los agujeros y echas una mirada a tu alrededor. Eso es lo que percibes, de manera vaga, en la música de Louis.

Ralph Ellison

 

Apunte sobre Ellison :

A pesar de sus primeras inclinaciones hacia la música y la escultura, Ralph Ellison (Oklahoma, 1914 - Nueva York, 1994) hizo de la literatura su gran pasión. Antes de dedicarse a ella, colaboró con publicaciones como The Negro Quarterly, Saturday Review o The Reporter, trabajó para la marina mercante, y fue fotógrafo y técnico de sonido. En 1952 publicó El hombre invisible, ganadora del National Book Award y una de las novelas fundamentales de su tiempo. A lo largo de su vida fue profesor en las universidades de Chicago, Harvard, Brown y Yale, entre otras. En 1970 fue nombrado Caballero de la Orden de las Artes y las Letras por el gobierno francés y en 1985 recibió la Medalla Nacional de las Artes de su país.

Su obra más conocida, El hombre invisible (1952), expone la obstinación de la sociedad blanca americana en ignorar a los ciudadanos negros. La novela, una de las primeras obras que aborda los problemas raciales desde el punto de vista de los negros, recibió el National Book Award (Premio Nacional de Literatura) en 1953. En ella se narra el viaje de un joven negro sureño en su búsqueda de un lugar en el mundo, primero en el sur y luego en el norte. Ellison emplea un lenguaje rico y enérgico para describir la experiencia en toda su vitalidad y complejidad.

J.V.

 

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