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Iván Lins, todavía aletargado por el jet lag y los consabidos retrasos aéreos, necesita un cafezinho , momento que aprovechamos para pedirle una breve entrevista en la caseta "Huelva" del Parque del Majuelo de Almuñécar, barecillo de noche y refugio anti-canícula durante el día. Da pra um jeitinho? Y nos atiende con la amabilidad y modestia propias de quienes no necesitan darse apariencias de grandeza, mientras a lo lejos resuena el vertiginoso saxofón de Marcelo Martins, comprobando si los micrófonos no se derriten bajo el sol de justicia que por ahora aplasta el escenario del Festival Jazz en la Costa, donde habrá de actuar por la noche, cuando la brisa marina vuelva a agitar las bananeras.

Antonio Pamies e Iván Lins
1. A primera vista, el jazz puede parecer un componente secundario en su música, sin embargo su biografía y el éxito de sus composiciones, retomadas por los mejores jazzmen demuestran claramente lo contrario (Ella Fitzgerald, Sarah Vaughan, George Benson, Take Six, etc.). ¿Cómo describiría usted esa relación entre el jazz y la música de Ivan Lins?
Es algo muy fuerte y muy íntimo, y no sólo para mí, sino para la música brasileña en general, todos mis maestros brasileños ya tuvieron esa inquietud, esa admiración por la libertad y la imprevisibilidad que ofrece el jazz, la posibilidad de crear espontáneamente... nunca sabes qué va a ocurrir, nunca haces dos veces lo mismo, eres realmente libre... Para mí el jazz es más una actitud que un género musical. Claro que también nos trajo toda esa riqueza armónica que también fascinó a los impresionistas. El jazz nos enseñó que todas las músicas del mundo pueden coexistir, y no hay ningún compositor brasileño que no esté influenciado por el jazz.
2.¿Qué es exactamente lo que busca y aprovecha en el jazz?
Yo iba mucho a oír jazz a los clubes en los años 50-60, vi actuar a Bill Evans, Bobby Timmons, Coleman Hawkins, Bob Brookemeyer, Johnny Hodges, todos aquellos jazzmen eran ídolos para mí. A los quince años mi sueño era aprender a dominar un instrumento (aún no sabía) y tocar algún día con los Jazz Messengers de Art Blakey. Ahora, más de cuarenta años después, pienso desquitarme y hacer por fin un disco así, de jazz instrumental. Por entonces, aquel lenguaje musical me llevó hacia otros grandes nombres, hacia grandes compositores americanos y franceses que cultivaban aquellas armonías fascinantes. Con dieciocho años, oí a Luisinho Eça tocando el piano y fue entonces cuando decidí que iba a dedicarme a eso toda la vida. Era en el 63, en dos años aprendí yo solo a tocar el piano, no sabía que tenía esa musicalidad oculta dentro de mí, y así fue como empecé... Hoy no tengo unas preferencias estables, ni dentro ni fuera del jazz, siempre busco la belleza, claro, pero bajo cualquier forma, y me gusta sobretodo aprender trabajando con los propios músicos, compartir con ellos las cosas bonitas...
3. El festival de Jazz en la Costa cuenta este año con jazz "puro" pero también con sabor africano, brasileño, flamenco, afrocubano y hasta israelí ¿Es esa mezcla permanente el "lado bueno" de la globalización?
Claro que sí, naturalmente, hoy, buenos músicos de todo el mundo pueden mostrar lo que hacen a miles de personas por todo el planeta, es algo muy bacana , gracias a Dios [:-)]. Todo viaja, todo se mezcla ¿por qué no?
4. ¿Cuál es su canción preferida de Iván Lins?
La que está todavía por hacer. Soy un compositor compulsivo, así que ella ya está de camino, no puede tardar [:-)].
5. O amor é o meu país ¿Aún se puede ser romántico en el siglo XXI?
Sigue siendo una forma de preservar la gentileza, la delicadeza, la cordialidad, ...de conservar una relación bonita y digna entre las personas...
 Iván Lins en Jazz en la Costa
6. Modestia aparte, eu sou da Vila... Usted es del barrio de Copacabana, otro lugar mítico de la música popular brasileña ¿Tiene la ciudad de Río de Janeiro una especificidad musical dentro de la MPB?
La ciudad interfirió muchísimo, claro... Soy carioca y hay toda una cultura local detrás... y que tiene una enorme influencia en todo lo que se hace en esa ciudad... Marca mi forma de ser y de componer: yo hago ante todo "música carioca", incluso cuando quiero hacer bebop , sigo siendo carioca, para bien y para mal... Lo que pasa es que no sabría describir en qué consiste concretamente esa especificidad, pues es un sentimiento muy íntimo, sólo quien nace en Río de Janeiro puede entender en qué consiste...
7. ¿En qué lugares puede el visitante foráneo hacerse una idea?
El Mistura Fina es sin duda el mejor lugar, y también el teatro Rival ... o los garitos del barrio de Lapa , que hoy es un reducto del choro carioca, y, naturalmente, las "Escuelas" de samba de los barrios más castizos, como por ejemplo Portela , para oír el samba tradicional por su Vieja Guardia en sus locales de ensayo.
8. Usted pertenece ya a la segunda generación de la Bossa Nova, pero cantó a los antiguos, no sólo a Jobim & De Morães sino también a Noel Rosa, su gran precursor, a la vez que ayudó a la generación siguiente, produciendo a Guinga o a Chico César... ¿Qué es lo que une y separa a cada hornada de músicos brasileños?
Lo común es sobre todo la inquietud , tal vez la gran característica de la música popular brasileña. Somos "inquietos" en el sentido de que no estamos apegados a teorías ni escuelas... es un rasgo cultural, la música viene esencialmente del pueblo: un pueblo mezclado y que todo lo mezcla constantemente, no sólo en el arte. La diferencia intergeneracional estaría en las dificultades para darse a conocer. La primera generación de la Bossa Nova pasó casi instantáneamente de la creatividad a la fama y la profesionalidad, los conocen en el mundo entero, la mía requirió unos 3 años, más o menos, para salir a la luz. Pero los de ahora no fueron valorados como merecían, necesitaron mucho tiempo, son 10 a 15 años batallando, acercándose a la madurez creativa antes de ser comprendidos.
9. El éxito de Num Novo Tempo coincidió más o menos con el final de la dictadura en Brasil (y, poco después, en España). ¿Qué queda hoy de aquella relación entre el arte y la lucha por las libertades políticas?
Hoy parece que importan mucho las cualidades personales de los gobernantes... Entonces contaban las ideas, las dictaduras provocaron una reacción solidaria contra ellas. Había censura, pero encontrábamos la forma de hablar en metáforas y leer entre líneas, se desarrolló toda forma de expresión creativa frente a la persecución, y los poetas y la gente ilustrada estaban en ello. Hoy, las cosas han cambiado, y han surgido otras formas de dictadura. Por ejemplo, la dictadura estética, la dictadura económica... y nuevas formas de censura, que nos afectan muy gravemente. Afectan especialmente al arte y a la libertad de creación. Alguien crea una obra y un jefecillo de los medios de difusión decide que es demasiado sofisticada para el público, y priva de sus derechos al artista y al público. ¿No es eso la propia definición de la censura?¿Cómo se puede entonces tener éxito? ¿Vendiendo porquería?
10. En efecto, el éxito y la calidad a menudo andan reñidos. Pero, Usted, que supo conciliarlos, ¿qué recomendaría a los principiantes que se enfrentan hoy a esa especie de fatalidad?
"Las personas tienen que apreciarte tal como eres, y no como quieren que tú seas"... es lo único que puedo decirles.
Antonio Pamies
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