Tomasz Stanko es el trompetista que mejor se expresa dentro de los paisajes espaciados y grisáceos de ECM. El músico polaco se desenvuelve como pez en el agua en la estética expansiva del claroscuro que caracteriza al sello alemán . Tras su tercer y muy aplaudido homenaje en Litania a Krysztof Komeda (compositor y pianista que construyó un breve pero fecundo y personal testamento desde Polonia precisamente con Stanko como miembro de su grupo y escribiendo música para Roman Polanski en su primera etapa de cineasta), realizó obras como Leosia o From the Green Hill , producciones con colaboradores de excepción como Dino Saluzzi o John Surman aunque resultaban excesivamente ajustadas al sonido de marca y a cierta frialdad expresiva. Con un trío de jóvenes compatriotas que le seguía desde hacía años (Marcin Wasiliewski, Slawomir Kurkiewicz y Michal Miskiewicz) grabó Soul of things , primera entrega del cuarteto con la que parecía desprenderse de una estética, hasta entonces, agazapada entre las revisiones sobre Komeda y las atmósferas de aflicción. Si unimos la influencia expresionista de Komeda (desarrollos largos en los que asoman tensiones y desvanecimientos) con un lirismo vaporoso, alargado y melancólico, el resultado es la trompeta de Stanko: fragilidad matizada por brillos de esperanza en un registro medio sin brillo, melodía desdibujada en falsetes, líneas estilizadas hasta lo ingrávido, frases cortas en sobreagudos apagados y un vibrato gaseoso.
En perfecta sintonía con el maestro, el joven trío polaco (denominado Simple Acoustic Trio cuando funciona como tal) le proporciona la profundidad de campo (en el sentido espacial de distancias y presencias), las dinámicas y el contexto descriptivo sobre los que la trompeta provoca una incisión luminosa de carácter. La polifonía ceremoniosa y expansiva del grupo discurre sobre una estructura destilada entre secciones abiertas y otras más compactas donde aparecen holguras de silencio. Estos principios de introspección que definen al conjunto, más acentuados aún en el caso de la anterior entrega del cuarteto, Suspended night, no dejaban apenas salida al dramatismo. Tan sólo en la cinematográfica Variation II (vuelve la sombra de Komeda), la atmósfera quejumbrosa y las convenciones de estilo se abrían a una desinhibición positiva que se aleja mirando el paisaje nostálgico y lluvioso dejado atrás.
Lontano es la tercera grabación de este cuarteto para ECM. Presumimos que es la última así conformado el conjunto, pues Stanko ha cambiado el trío de Wasiliewski por el del pianista finlandés Alexi Tuomarila. Es muy posible que en el futuro, y tras consolidar esta nueva alianza en amplias giras, sea Tuomarila (primer premio del IV Concurso Internacional de Jazz de Granada) quien aparezca en los créditos de ECM firmados por Stanko. Los elementos de espaciosidad, silencios y lirismo abandonado siguen ahí, inherentes al título traducido del italiano como lejano; en cambio la escucha produce un apetito de libertad. Es como si esta música se hubiera liberado del sesgo opresivo y apesadumbrado para sencillamente fluir. Lontano se desenvuelve con la naturalidad del instante, con la decidida actitud de mostrarse sin retórica sensiblera, superando la ensimismación melancólica.

Lontano I , como la mayor parte del repertorio ( Cyrna , Song for Ania , Kattorna ,…), comienza despacio, abriendo suaves y amplios senderos melódicos suspendidos en un silencio que la rítmica acaba enmarcando para canalizar el motivo central. Estos elementos abiertos y de lirismo colgante aparecen como introductorios (basados en las ragas de la Música de la India, como hiciera Coltrane), pero, casi por su duración y coherencia, se muestran como ejes centrales. En realidad su protagonismo forma parte de una estructura oscilante que acaba perfilando sus líneas melódicas en patrones rítmicos. En ese tema inicial, la atmósfera ingrávida, los motivos que se suman al desarrollo sostenido por la sección rítmica y la trompeta de Stanko recuerdan a un In a silent way de Miles Davis más reposado y “lontano”. Uno de los elementos distintivos de este cuarteto es la interacción entre melodía y ritmo, hábilmente entrelazados en texturas y presencia. Entre otros lienzos de cromatismo ondulante, que es la mejor definición para esta música de trazos aéreos y figuras en movimiento, surgen piezas que son lecturas personalizadas del género balada. Son el caso de Sweet thing y, algo menos por su temática folclórica, de Trista .
Marcin Masilewski al piano crea formas redondas y elegantes en un fraseo prístino donde añade pinceladas de folclore nórdico y penetrantes figuras bluesy. El piano provoca cimas de lirismo en suspensión en un gusto por el detalle inacabado. El contrabajo busca el entresijo, la llave entre el pulso rítmico y el melódico. La batería perfila figuras suspendidas con las mazas, creando atmósferas y brillos de metal entre nubes de percusión.
En la culminación de un proyecto perfectamente maduro, Lontano es sin duda la mejor entrega de Stanko con el trío del pianista Marcin Wasiliewski. Una música que trasciende el sonido y el espacio conducida intensidad fluctuante construida sobre el difícil equilibrio de navegar entre mares de silencios y figuras inesperadas. Al fin, una música plena, llena de relieves más que de sombras.
Jesús Gonzalo
Lontano
Thomas Stanko Quartet
Tomasz Stanko : trompeta, Marcin Wasiliewski : piano, Slawomir Kurkiewicz : bajo, Michal Miskiewicz: batería