El romanticismo más puro, en el post-bop, nos ha llegado en innumerables ocasiones de la mano de uno de los pianistas más cool dentro del género. Hablo de Eddie Higgins, pianista nacido en Febrero de 1932 en Cambridge, Nueva Inglaterra, y que pronto se afincó en Chicago donde empezó su carrera por los clubes de la ciudad.
Higgins nos dejó una sólida e inmejorable grabación con una de sus formaciones más habituales, integrada por Jay Leonhart al bajo y Joe Ascione a la batería. El trabajo lleva por título Betwiched y engloba una serie de temas a los que Eddie aporta una riqueza de textura insólita. Algunos de ellos, temas de toda la vida, que en las manos de este avezado pianista se convierten en agridulces baladas.
Aunque nunca tuvo un nombre muy reconocido en los círculos jazzisticos, siempre ha sido muy apreciado por sus colegas, algunos de ellos tan renombrados como Lee Morgan o Wayne Shorter, a los que ha acompañado en determinadas ocasiones. La elegancia de este pianista no deja indiferente, aunque algún crítico lo definiera despectivamente como un pianista de jazz-bar, su exquisitez alumbra por encima de otros muchos meritos.
En este trabajo, los dedos de Higgins parecen volar por encima de las teclas del piano casi sin pulsarlas, como si de una caricia se tratara, dándole a todo el contenido una gran uniformidad a pesar de lo variado del repertorio.
El disco está integrado por trece cortes inmejorables que se inician con una versión maravillosa del tema grabado por Dinah Washington en 1959: What A Difference A Day Made. Continuando con otro super clásico del que siempre tendremos en la mente la versión de Bill Evans de 1965: Detour Ahead . El disco poco a poco se va abriendo por terrenos ya marcados dentro de esta misma toponimia, con temas como el que da título al disco: Bewitched , otro clásico compuesto por Lorenz Hart y Richard Rodgers en 1940, que mantiene la misma intensidad romántica de todo el repertorio, que alcanza momentos de absoluta brillantez con excelentes melodías como Angel Eyes o Blue Prelude, desembocando en un clamoroso final con una de las mejores versiones de As Time Goes By, que todo el mundo recordará como banda sonora de la película Casablanca. Y por supuesto, su no menos incomparable versión de Autumn Leaves.
Bewitched es todo un homenaje a los momentos más puros del bop , pero con una visión particularmente minimalista en su esencia, más que en su contenido. Una pequeña joya guardada en el tiempo, a la que se puede acceder por medio del sello japonés Venus. Marca, de un excelente y exclusivo catalogo de jazz, un tanto desconocido en Occidente pero que encierra muchas pequeñas obras maestra como esta.
Fernando Utrilla
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Bewitched
Eddie Higgins Trio
Venus (2001)
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