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ECINE

 

 

 

 

 

España. Años ochenta. Los socialistas acaban de llegar al poder. Los altos cargos heredados de la dictadura de Franco, han sido purgados. Tras el 23-F, el gobierno intenta meter el escalpelo en el ejército, pero ¿qué pasa con la policía?

Han pasado veinte años. El Burradas va en busca de Lacruz que, como buen ex-policía, aún guarda una pistola en el cuartucho en que malvive, en lo alto del ese garito cutre que le permite ir vegetando. ¿Para qué necesita el Burradas una pistola?

Siguiendo las historias de Lacruz, el Burradas, la Quisca o el Higochumbo, los novelistas Andreu Martín y Carles Quílez nos sumergen, a través de su "Piel de policía", en un universo tan fascinante como tenebroso. Porque en la España de los años ochenta, los atracos a mano armada y los atentados terroristas estaban a la orden del día, regando las calles con la sangre y las vísceras de decenas de personas.  

Estamos en la Barcelona de la pre-globalización, cuando "las calles del Chino, todavía en los años ochenta, antes de la remodelación, esponjamiento y especulación que precedieron y siguieron a los Juegos Olímpicos del 92, era un vertedero humano. Sus calles todavía no olían a curry, a comino, ni a cilantro, ni había carnicerías con rótulos en árabe, ni locutorios para comunicarse con el resto del mundo, ni surgían de sus ventanucos melopeas de oradores que miraban a la Meca. Pero, como antes y como después, sus portales oscuros, sus esquinas erosionadas por el orín de perros y gatos, sus aceras estrechas y deformes, sus bares diminutos e insalubres y sus gentes maltratadas daban forma y sentido a ese gran rincón de los proscritos que cada gran ciudad fabrica para almacenar sus vergüenzas."

Pero Lacruz, un joven y prometedor policía del grupo antiatracos no se resigna a su suerte. Trabaja duro, se lleva bien con sus colegas, hace equipo y estudia Derecho, en sus ratos libres, para convertirse en un hombre de provecho.

Y conoce a Nuria, su vecina de apartamento, también estudiante de Derecho. Nuria es una niña bien, hermosa, joven y radiante, que le descubrirá a Lacruz un universo hecho de culturas, lecturas, música, etc. tan desconocido como inaccesible para él... hasta ese momento.

- ¿Te gusta el jazz?
- Bueno...

No me atrevía a decirle que no, que no lo sabía, que nunca me había detenido a escucharlo. Descubría que la música, hasta aquel momento, para mí sólo había sido un ruido de fondo...

- La música es sentimiento en estado puro - dijo Nuria en algún momento de la tarde.

Me hizo escuchar el disco de Monty Alexander en Montreaux 1976 como si se tratara del Sermón de la Montaña pronunciado por Jesucristo en persona.

-Escucha esto, escucha."

Y Lacruz escuchó. Y sintió. Y entendió. Luego llegaron Louis Armstrong ("si quieres saber de jazz, empieza por el principio") y Oscar Peterson (porque "también conviene que te vayas educando el oído") Hasta que el "I have you under my skin" de Sinatra entró en su cabeza. Y el sueño se tornó en pesadilla.

Porque algunos de los miembros de los antiatracos, de repente, empezaron a aparecer relacionados con elementos vascos, militantes de Fuerza Nueva. Y con mercenarios franceses. Y con supuestos joyeros. Y con personas relacionadas con unos recién aparecidos Grupos Antiterroristas de Liberación... los GAL.

Con su prosa trepidante, sus tramas paralelas y sus fascinantes personajes secundarios, en su "Piel de policía", Martín y Quílez han pintado un adictivo fresco de la España de los años ochenta. De esa España que iba camino de la modernidad... dejando algunos cadáveres a su paso. Una España turbulenta y violenta en la que unos, renunciando a sus principios, se hicieron ricos. Otros, sin embargo, fieles a sus principios, vieron cómo sus sueños se estrellaban contra el muro de la desmemoria, de la codicia, de la venganza y de la ignominia.

Una espídica novela de acción que nos hace reflexionar sobre nuestro pasado más reciente, con sus contradicciones y claroscuros. Una gran novela, si duda alguna.

Jesús Lens Espinosa de los Monteros

Piel de policía
Andreu Martín - Carles Quílez i Làzaro

Roca Editorial

 

 

 

 

 
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