THE WIRE
Hay un momento en la serie televisiva de culto “The wire” en que uno de los policías, McNulty, sigue a uno de los traficantes a los que andan investigando hasta unas dependencias municipales en las que el presunto delincuente afroamericano está siguiendo un curso... de introducción a la economía.
Mientras, otros dos de los policías que participan en el dispositivo de seguimiento a la banda de Barksdale se enfrentan a un examen para ascender a inspector. Dos acémilas, uno blanco y otro de color, que no saben hacer la O con un canuto y que, por tanto, y aunque no sea su jefa directa, siempre hacen caso a todo lo que les sugiere Kima, afroamericana con rasgos orientales y lesbiana.
Sirvan estos datos como presentación de una serie policíaca absolutamente revolucionaria, que subvierte las convenciones habituales del género. Desde el primer episodio, buenos y malos adquieren el protagonismo propio de un juego de espejos en que unos y otros se ven perfectamente reflejados en pantalla, con sus grandezas (pocas) y sus miserias (muchas), cargadas a su espalda.
Y uno de los protagonistas secundarios de la serie está conformado por los garitos en que se reúnen tanto los polis como los traficantes. Porque bares, clubes y restaurantes forman parte importante de sus vidas, por supuesto.
Así McNulty y su compañero suelen beber whisky en un local tirando a fino, en que a veces se escucha un jazz de lo más cool y por el que pasan sofisticadas mujeres que beben vino blanco y fuman con aspavientos. Además, haciendo honor a su nombre, a McNulty le gustan los bares de ambiente irlandés en que los Pogues suenan alto y claro.
Barcksdale y sus traficantes, por su parte, se refugian en el Orlando's Gentlemen Club, uno de esos garitos en que, como ocurría en el Bada Bing de “Los Soprano”, hay una barra americana sobre la que las señoritas de mala vida se desnudan para deleite de los clientes mientras que las busconas hacen su agosto. La música predilecta: el rap más bailable y accesible, no en vano, la clientela es esencialmente de color.
Y es que “The wire” es una serie muy especial, también, por la utilización que hace de la música como una parte más de la narrativa y del argumento de la historia. Música diegética, esto es, la que emana de una fuente reconocible en escena. O sea, la música que oyen los protagonistas de la secuencia, bien porque vayan en un gran todoterreno azul metalizado con los altavoces atronando a todo volumen, porque lleguen a casa y pinchen un CD o porque entren al Orlando´s a tomar una copa y recrearse la vista.
Música de cuya importancia habla, bien a las claras, el tema de su sintonía, “Way down in the Hole”, un fastuoso gospel / blues escrito por Tom Waits en 1987 para su álbum “Franks wild years” y que tiene la particularidad de que, en cada temporada, suena la versión interpretada por un artista o grupo diferente.
Si los episodios de la primera temporada venían precedidos por las voces de los Blind boys of Alabama, la segunda temporada contó con una desquiciada interpretación de su propio tema del mismísimo Tom Waits, para dar paso, sucesivamente, a The Neville Boys, en la tercera; DoMaJe, un desconocido grupo de adolescentes de Baltimore (la ciudad en que se desarrolla la trama) en la cuarta y, finalmente, por Steve Earle en la quinta. Un Earle que interpretaba a un drogadicto en la serie y que bien sabe de qué habla, al ver estado enganchado él mismo durante años.
Parafraseando a Francis Ford Coppola y su definición de “Apocalypse now”, podríamos decir que “The wire” no es una serie sobre la vida de los policías y los traficantes de drogas, sino que es la mismísima vida de polis y cacos: realismo puro; un fenómeno sociológico de tal envergadura que hasta da lugar a la celebración de seminarios académicos, como el que la Universidad de Manchester organizará el mes de noviembre de 2009 sobre si “The Wire” es o no es Ciencia Ficción Social.
Way down in the Hole
When you walk through the garden
you gotta watch your back
well I beg your pardon
walk the straight and narrow track
if you walk with Jesus
he's gonna save your soul
you gotta keep the devil
way down in the hole
he's got the fire and the fury
at his command
well you don't have to worry
if you hold on to Jesus hand
we'll all be safe from Satan
when the thunder rolls
just gotta help me keep the devil
way down in the hole
All the angels sing about Jesus' mighty sword
and they'll shield you with their wings
and keep you close to the lord
don't pay heed to temptation
for his hands are so cold
you gotta help me keep the devil
way down in the hole
Jesús Lens Espinosa de los Monteros
http://www.granadablogs.com/pateandoelmundo/
Enlaces
Con el curso de la Universidad de Manchester:
http://www.cresc.ac.uk/events/Wireconference.html
Con la web de Tom Waits:
http://www.tomwaits.com/
Con la web ofical de The Wire:
http://www.thewire.es/ |