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ECINE

 

 

 

 

 

“Necesitaba un descanso y decidí ir a ver un concierto de jazz en el club Alfie. El jazz ha sido mi refugio del mundo desde que tenía dieciséis y escuché y escuché mi primer disco de Bill Evans... Alfie es lo que se denomina un raibu hausu, o local de música en vivo, un pequeño club que presenta tríos y cuartetos de jazz y que satisface las necesidades de los aficionados de Tokio.”

Tokio, Jazz y Novela Negra. ¿Puede funcionar una historia basada en esos tres pilar es? Y tanto que sí. John Rain es un mestizo americano-japonés al que descubrimos, en el arranque de “Sicario”, siguiendo a un tipo por las bulliciosas estaciones de metro de Tokio. Y no es un seguimiento cualquiera. Desde el primer momento se pone de manifiesto que Rain no es un perseguidor cualquiera sino todo un experto sabueso. Sabueso que no ladra... pero que muerde duro, como el pobre Kawamura pronto va a comprobar: a través de un imán y de una PDA, Rain acabará con su objetivo como si hubiera sido una muerte accidental.

Sin embargo, hay algo raro que a un tipo experimentado como Rain no le huele bien: un rostro que aparece dónde no debía. Y, después, la casualidad. ¿O es la fatalidad? Porque esa noche, en ese club Alfie que es tan auténtico: “oscuro, abarrotado, con el techo bajo y una acústica excelente, con capacidad sólo para unas veinticinco personas y especializado en artistas jóvenes que están a punto de ser descubiertos para el gran público”, actúa una prometedora pianista llamada Midori. Midori Kawamura.

El autor de “Sicrio”, Barry Eisler, es un abogado que ha trabajado varios años en bufetes de Japón, un país que conoce a la perfección y que ama con delectación, lo que consigue transmitir a través de una escritura tan descriptiva como ágil y poderosa. Pocas veces como en ésta es tan cierto lo de “el autor te transporta a...” o “es como si estuvieras en...” Sientes ese Tokio abigarrado y caótico, frenético, siempre transitado por miles de personas que, viniendo de todos sitios, van a todos los lugares. Y vuelta.

Las descripciones que hace Eisler son tan minuciosas como apasionantes. Acostumbrados a que la novela negra transcurra en escenarios como Nueva York o Los Ángeles, tan conocidos a través del cine o la televisión que no necesitan ni una sola línea por parte de un autor para que el lector se las represente fielmente en su imaginación, con Tokio no pasa lo mismo. ¿Cómo saber si Rain vive en un barrio tranquilo o tradicional, en una zona comercial o en pleno centro; sin unas descripciones-explicaciones de la ciudad?

Y se agradecen, como la calma después de la tormenta. El oficinista que vuelve a casa, que toma un whisky de malta en su local favorito, que hace la compra... o que escucha jazz. En el Alfie o en uno de los grandes clásicos de esta música: el Blue Note.

Ya se lo decía Mama-san a Rain: Midori tocaba en el Blue Note el fin de semana siguiente, pero siempre podría presumir de haberla descubierto antes, escuchándola en el Alfie. A fin de cuentas, “los clientes del Alfie sólo van por la música, mientras que en el Blue Note la gente va para dejarse ver.”

¿Y qué música toca Midori? Música caliente y apasionada. “Como Thelonius Monk cabreado”, la define Mama-san. Una artista que busca algo a través de la música, que parece acariciarlo con la yema de los dedos, pero que termina escapándosele, lo que a la vez puede resultar frustrante... y retador.

Pero Rain no nos llevará sólo a clubes de jazz. Su paso por un gimnasio resulta espectacular, con las complicadas peleas de judo perfectamente descritas. Y, luego, la acción. Mucha y muy variada. Toda la trama avanza gracias a la acción, a las persecuciones, a los seguimientos, a las peleas.

Por cierto, que de la trama no hemos contado nada. Ni vamos a hacerlo. Sólo diremos que está muy bien construida, que es sólida como una roca y que toca temas de mucha, mucha actualidad.

“Sicario” es una extraordinaria novela negra que acontece en un país exótico, protagonizada por unos protagonistas de los que, al pasar la última página, queremos saber más. Y, por suerte, así podrá ser. En “Sicario. La venganza”, de la que ya hablaremos en su momento.


Jesús Lens Espinosa de los Monteros

Sicario
Barry Eisler

Puzzle Editorial

 


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