«El jazz, que fue una de las mayores expresiones culturales del siglo XX, está cautivando ya el espíritu del siglo XXI. En tiempos de cambio e incertidumbre, necesitamos más que nunca el poder del jazz para reunir a las personas y reforzar el respeto por los valores comunes.»
Irina Bokova, Directora General de la UNESCO.
¿Por qué un Día Internacional del Jazz?
El jazz rompe barreras y crea oportunidades para la comprensión mutua y la tolerancia
El jazz eje de la libertad de expresión
El jazz es un símbolo de unidad y paz
El jazz reduce tensiones entre individuos, grupos y comunidades
El jazz fomenta la igualdad de género
El jazz refuerza el papel que juega la juventud en el cambio social
El jazz promueve la innovación artística, la improvisación, nuevas formas de expresión y la integración de músicas tradicionales en las formas musicales modernas
El jazz estimula el diálogo intercultural y facilita la integración de jóvenes provenientes de medios marginados.
En noviembre de 2011, durante la Conferencia General de la UNESCO, la comunidad internacional proclamó el 30 de abril como el Día Internacional del Jazz. Esta jornada tiene como objetivo sensibilizar al público general sobre las virtudes de la música jazz como herramienta educativa y como motor para la paz, la unidad, el diálogo y el refuerzo de la cooperación entre pueblos. Gobiernos, organizaciones de la sociedad civil, instituciones educativas y ciudadanos particulares ya implicados en la promoción de la música jazz aprovecharán esta oportunidad para fomentar la idea de que no se trata tan sólo de un estilo de música, sino de que el jazz contribuye también a la construcción de sociedades más inclusivas.
Con Hagar´s Song, el saxofonista Charles Lloyd lleva a un primer plano su estrecha relación con Jason Moran, un pianista versátil y audaz, habitual del cuarteto del saxofonista en sus últimas actuaciones y grabaciones: Rabo de Nube (2008), Mirror (2010) y Athens Concert (2012). Los que asistieron al concierto de Charles Lloyd en el Festival Internacional de Jazz de Granada del año 2010 recordaran seguramente la estupenda actuación del cuarteto, conformado por ambos, Reuben Rogers (contrabajo) y Eric Harland (batería).
De la misma forma en la que corre (siempre me ha adelantado), con pasos rápidos, veloces y seguros, llueva o brille el Sol, y al igual que los grandes y buenos escritores escriben constantemente, Jesús Lens escribe sin parar, en su trabajo como director de comunicación, en su blog Pateando el Mundo, como ensayista, columnista, crítico de cine o de música, en los periódicos, en diversas páginas y revistas virtuales, en su blackberry, en libretas o en el ordenador; y cada vez mejor, como un gran escritor, como demuestra la prosa sostenida, constante e interesante de su último y original libro. Una estupenda obra escrita con sentimiento y rigor historicista, cuyas páginas transpiran dos de sus grandes pasiones: el cine y la música.
Muchos recordamos con cariño la divertida película de aventuras felinas que transcurre en París: Los Aristogatos (1970), tanto por su excelente banda sonora, como por sus entrañables personajes: Duquesa y sus traviesos cachorros; la anciana y excéntrica millonaria Madame Bonfamille; el vagabundo y vividor Thomas O’Malley o la estupenda banda de Scat Cat y sus Gatos Swing. Y es precisamente el tema Everybody Wants To Be A Cat, cantado en su versión original por Phil Harris, Scatman Crothers, Ravenscroft Thurl, Vito Scotti y Paul Winchell, el que abre y da título al disco con una modernizada versión instrumental del quinteto de Roy Hargrove.